Coward’s great plan: Cachuchinos

La imaginación parece envejecer de forma lineal a  nuestra madurez. Si tienes hijos, es fácil rejuvenecerla: Practica el cachuchino (término acuñado en mi casa que proviene de algo así como “cuentos chinos” de la abuela).

FotoFairyTales_DanMasa-Flickr

Consiste en pedir a tu hijo que te diga dos, o tres personajes, y tú inventar un cuento para él . Practícalo cada noche. No leas. Imagina.

Una vez lo tengas dominado, materializa uno en forma de “libro”. Descubrirás que la lectura para ellos adquiere una nueva dimensión. Y sobre todo habrás puesto en práctica tu imaginación y tu creatividad.

Pero cuidado, es tremendamente adictivo.

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