– «¿Es Usted proactivo?» – «Sí, si me ducho antes»

Está mal que yo lo diga, pero mis hijos valen mucho. Valen tanto que hay días en los que 1+1=3, o incluso 4. Las labores domésticas me han enseñado que cuando el trabajo desborda no ha lugar a innovar ni pensar. Nos transformamos en autómatas que reaccionamos programados según rutinas aprendidas.

Pero eso sí, reconozco que una buena ducha me ayuda a relajar tensiones y vuelvo a ser otra vez una super-proactive-mum… bueno, hasta que el valor de mis dos hijos se eleva a 4 de nuevo.

Fuente: pixabay. Distribuida bajo licencia Public Domain CC0

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